(BUENOS AIRES).- Un pollo a la pimienta que queda como de restaurante y se resuelve en 30 minutos: esa es la apuesta de esta receta de Laura Ashley, dietista y educadora en diabetes. El plato se prepara todo en una sola sartén y las presas se bañan en una salsa untuosa de crema, mostaza de Dijon y granos de pimienta recién triturados. Una salida ideal para el día a día, sin hornear y sin ensuciar media cocina.
El secreto de la receta está en concentrar todos los jugos de la carne en la misma sartén: primero se doran las presas y después, en ese mismo fondo, se arma la salsa picantita de crema. El resultado es una comida con un plus de sabor y humedad, bien jugosa, que se hace en pocos pasos y con ingredientes que casi siempre tenés en casa.
Para el pollo necesitás de 800 g a 1 kg de pechugas o muslos deshuesados y sin piel, media cucharadita de sal, una cucharadita de ajo en polvo, una cucharada de granos de pimienta negra triturados y dos cucharadas de aceite de oliva. La lista de la salsa cremosa, en tanto, lleva dos cucharadas de manteca, un diente de ajo picado, una cucharada de harina de trigo, una taza de caldo de pollo, tres cuartos de taza de crema de leche, dos cucharaditas de mostaza de Dijon, una o dos cucharaditas de granos de pimienta triturados y media cucharadita de cebolla en polvo, más sal y pimienta a gusto. Si querés sumarle un toque extra, podés agregar un chorrito de vino blanco o una cucharadita de salsa inglesa.

Preparación paso a paso
Empezá secando el pollo con papel absorbente y sazonando ambos lados con la sal, el ajo en polvo y la primera tanda de pimienta triturada. Dorá las presas en una sartén grande con el aceite caliente a fuego medio-alto, unos 5 a 6 minutos por lado, hasta que estén cocidas y doradas. Retiralas y reservalas en un plato. Después salteá el ajo picado en la misma sartén junto con la manteca derretida durante un minuto y espolvoreá la harina, batiendo enérgicamente otro minuto para cocinarla y formar el roux.
El siguiente paso es desglasar el fondo: verté el caldo de pollo (y el vino blanco si lo usás) raspando los restos dorados pegados a la sartén para integrar todo el sabor. Sumá la mostaza de Dijon, la cebolla en polvo y la segunda parte de los granos de pimienta, y dejá hervir a fuego lento de 3 a 4 minutos para que reduzca. Volvé a sumar el pollo recién al final: incorporá la crema, cociná otros 3 a 5 minutos hasta lograr una consistencia cremosa y bañá las presas en la salsa dos o tres minutos a fuego suave antes de servir.

Para que esta receta salga impecable, procurá que los trozos de pollo tengan un tamaño uniforme: así la cocción es pareja y la carne no se seca. También conviene usar granos de pimienta recién comprados o recién triturados, porque la pimienta guardada durante meses pierde sus aceites esenciales y resta intensidad. Al servir, quedan perfectos sobre puré de papas, arroz blanco o fideos al huevo, que se llevan muy bien con la salsa. Y si sobra, guardalo en un recipiente hermético en la heladera hasta por 3 días: al recalentar, sumale un chorrito de caldo o leche para recuperar la cremosidad.
