(BUENOS AIRES).- Las ensaladas completas con papas volvieron al centro de la mesa como solución para los días de pocas ganas de cocinar. Son cinco recetas calculadas para 4 personas, todas con la misma base: 4 papas medianas cocidas y cortadas en cubos, más proteína, verduras y aderezos simples que resuelven el almuerzo o la cena en minutos.
La propuesta plantea un cambio de mirada sobre este plato: no funcionan como acompañamiento sino como comidas únicas, con suficiente saciedad para que nadie quede con hambre. Además, se pueden preparar con anticipación, mejoran con el reposo en la heladera y son ideales para los días cálidos, cuando no hay ganas de encender el horno ni pasar mucho tiempo frente a las ollas.

La primera receta es un clásico reinventado: papa con huevo duro, cebolla morada y mostaza. El aderezo se hace emulsionando 2 cucharadas de mostaza de Dijon con 3 de aceite de oliva y el jugo de medio limón, y se condimenta con sal y pimienta. Los huevos duros se incorporan en rodajas al final, con cuidado para que no se rompan, y el plato reposa 15 minutos antes de servirse para que los sabores se integren. Un consejo suma un paso previo: macerar la cebolla morada en el jugo de limón durante 10 minutos le quita el picante y la deja más suave y dulce.
La segunda opción es de perfil mediterráneo, con atún, aceitunas y tomate. Lleva 2 latas de atún al natural escurrido, 2 tomates en cubos, 50 gramos de aceitunas negras o verdes y media cebolla en rodajas finas, todo aliñado con aceite de oliva, limón, orégano, sal y pimienta. El reposo mínimo en la heladera es de 20 minutos antes de llevarla a la mesa. Conviene elegir el atún al natural en lugar del atún en aceite porque permite controlar la cantidad de grasa del aderezo; si se usa en aceite, hay que reducir el aceite de oliva.

La tercera receta apuesta a la proteína vegetal: papa con garbanzos, morrón asado y pimentón ahumado. Sin proteína animal, queda igualmente completa y saciante gracias a los garbanzos, mientras que el morrón aporta un sabor ahumado y dulce que eleva el conjunto. Los morrones asados se pueden comprar en frasco o hacer en casa: al horno a 200°C durante 30 minutos, envueltos en papel aluminio; una vez fríos, se pelan solos.
Con pollo y palta, o el toque más liviano
La cuarta ensalada combina papa con 2 pechugas de pollo cocidas y desmenuzadas, 2 paltas maduras en cubos, ciboulette y un aderezo de aceite de oliva con jugo y ralladura de limón, sal, pimienta y comino. Esta versión no admite espera: hay que servirla de inmediato porque la palta se oxida con el tiempo. El truco está en agregar el jugo de limón apenas se corta la palta y, si el plato va a esperar, incorporarla recién al momento de llevarla a la mesa.
La última es la más liviana y fresca de las cinco: papa con choclo desgranado, 150 gramos de queso fresco en cubos y ciboulette picado, aliñada con aceite de oliva, jugo de medio limón, sal y pimienta. Se puede servir tibia o fría, y queda especialmente rica con las papas todavía calientes porque absorben mejor el aderezo. Si se prepara con anticipación, el queso fresco conviene guardarlo aparte y sumarlo al momento de servir para que no se deshaga.
