RECETAS

Torta Banoffee con dulce de leche: la receta sin horno que se arma en capas en 20 minutos

 

Base de galletitas, dulce de leche repostero, bananas y chantilly: el postre goloso nacido en Inglaterra que se arma en capas y entra directo a la heladera.

 
Receta
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(BUENOS AIRES).- Base de galletitas, bananas y chantilly: el postre goloso que impresiona sin prender el horno.

La receta de torta Banoffee con dulce de leche es de esas que parecen complicadas y se resuelven sin encender el horno. Lleva base de galletitas, dulce de leche repostero, bananas frescas y crema chantilly, se arma en capas y entra directo a la heladera. Con poco más de 20 minutos de trabajo en la cocina, el resultado es un postre que conquista desde el primer bocado.

El origen de esta torta está lejos de nuestra cocina: nació en Inglaterra en los años setenta y su nombre es la combinación de banana y toffee, la crema de caramelo que en Argentina reemplazamos de manera natural con dulce de leche repostero. El cambio juega a favor: el resultado es más cremoso, más rico y con ese sabor inconfundible que solo tiene el dulce de leche argentino.

INGREDIENTES (para un molde desmontable de 22 cm)

  • 250 g de galletitas de chocolate o vainilla

  • 100 g de manteca derretida

  • 400 g de dulce de leche repostero

  • 4 bananas maduras pero firmes

  • Jugo de ½ limón

  • 500 ml de crema de leche muy fría

  • 3 cucharadas de azúcar impalpable

  • 1 cucharadita de esencia de vainilla

  • Cacao amargo en polvo o chocolate rallado para decorar

  • Banana extra en rodajas (opcional)

Para hacer la base, procesá las galletitas hasta obtener un polvo fino y mezclalas con la manteca derretida hasta lograr una textura húmeda y compacta. Distribuí la mezcla en el molde desmontable presionando bien con el dorso de una cuchara o con un vaso de fondo plano, para que quede pareja y firme. Llevá a la heladera 20 minutos.

El relleno empieza con el dulce de leche repostero: volcalo sobre la base fría y distribuiló en una capa generosa y pareja. Dejá en la heladera 15 minutos para que tome firmeza antes de seguir. Después cortá las bananas en rodajas de aproximadamente 1 cm, rocialas con el jugo de limón para evitar que se oxiden y cubrí con ellas toda la superficie de dulce de leche.

Para la cubierta, batí la crema de leche muy fría con el azúcar impalpable y la esencia de vainilla hasta lograr un chantilly firme que mantenga la forma. Volcalo sobre las bananas y distribuiló de manera pareja con una espátula. Espolvoreá con cacao amargo o chocolate rallado recién al momento de servir, y sumá rodajas de banana fresca si querés.

Una vez armada, la torta necesita frío: mínimo 4 horas en la heladera o, mejor todavía, toda la noche. Al día siguiente está en su punto exacto, lista para deslumbrar en la mesa.

Hay tres secretos que garantizan el mejor resultado. Primero, el dulce de leche tiene que ser repostero sí o sí, porque no se licúa con la humedad de la crema ni con el frío de la heladera; el común se vuelve líquido y arruina las capas. Segundo, la crema debe estar muy fría para montar bien, y si el día es cálido conviene enfriar también el bowl y las paletas de la batidora en el freezer 10 minutos antes de usarlos. Tercero, para desmoldar limpio pasá un cuchillo fino entre la torta y el molde antes de abrir el aro, con la base bien fría para que no se desarme.

Si querés una versión aún más fácil, armala en una fuente para cortar en porciones: igual tiene que quedar asentada y bien fría. Simple, sin horno y con el dulce de leche como protagonista, esta Banoffee es de esas recetas que se vuelven adictivas. Tenés que probarla sí o sí.