(BUENOS AIRES).- Maru Botana reveló una receta de arrollados de pollo calculada para 6 a 8 porciones, con una técnica sencilla para evitar que el relleno se desarme al cortar. El secreto está en sumar gelatina sin sabor antes de enrollar cada pieza.
La gelatina sin sabor actúa como ligante natural junto con los jugos de la carne y el queso. Al cocinarse, ayuda a que las rodajas queden firmes y compactas. El pollo se prepara al horno en lugar de hervirse para conservar mejor sus jugos y lograr un plato que rinde muchísimo.
INGREDIENTES DE LA RECETA
4 pechugas de pollo o pata-muslos deshuesados
2 zucchinis
1 morrón rojo
1 morrón amarillo
1 zanahoria
2 huevos duros
300 g de queso rallado
250 g de mozzarella
1 sobre de gelatina sin sabor en polvo
Hierbas frescas a gusto: tomillo, romero u orégano
Sal y pimienta a gusto
Manteca y aceite de oliva, cantidad necesaria
La preparación comienza con los vegetales. Cortar los zucchinis, la zanahoria y los morrones en juliana fina, en forma de bastoncitos. Saltearlos en una sartén con un poco de manteca y un chorrito de aceite de oliva, a fuego medio, hasta que queden tiernos pero mantengan algo de textura. Condimentar con sal, pimienta y las hierbas elegidas, y reservar.
El pollo se debe abrir para facilitar el armado. Usar los pata-muslos deshuesados abiertos o las pechugas cortadas en mariposa, y salpimentar cada pieza de ambos lados. La superficie tiene que quedar extendida para poder distribuir el relleno sin que se escape durante el enrollado.
El armado lleva una porción de vegetales salteados, rodajas de huevo duro, queso rallado y bastones de mozzarella sobre cada pieza de pollo. Después, espolvorear una capa fina de gelatina sin sabor directamente sobre el relleno. Ese paso es el que ayuda a mantener unidos los ingredientes cuando el arrollado se cocina y luego se corta.
Cada arrollado se debe enrollar bien apretado para encerrar todos los ingredientes. Envolver cada pieza por separado en papel aluminio y cerrar las puntas como si fuera un caramelo. Colocar los paquetes en una asadera y llevarlos a un horno precalentado a 190 °C durante 35 a 40 minutos, hasta que el pollo esté completamente cocido.
El pollo cocido se retira del horno y se deja manipular con cuidado para quitarle el aluminio. Luego, cortar los arrollados en rodajas y servirlos con el acompañamiento elegido. La preparación también recomienda sumar mayonesa al momento de presentar el plato, una opción práctica para una receta rendidora y fácil de porcionar.
