(BUENOS AIRES).- La receta de canelones sin harina reemplaza la masa tradicional por zucchinis o acelga y propone una versión más liviana, sin resignar sabor ni una textura esponjosa. El relleno combina ricota, espinaca, huevo, queso y condimentos para lograr un plato suave, nutritivo y sencillo de preparar.
La propuesta sirve para quienes buscan comer más liviano y usar ingredientes fáciles de conseguir. También es una alternativa para compartir en familia, porque conserva la forma de los canelones de siempre, pero cambia la base de harina por vegetales. Con algunos trucos, el resultado queda tan rico como el de las versiones tradicionales.
INGREDIENTES PARA LA RECETA DE CANELONES SIN HARINA
2 zucchinis grandes o 1 planta de acelga
300 gramos de ricota
1 taza de espinaca cocida y picada
1 huevo
50 gramos de queso rallado
1 diente de ajo picado
Sal, pimienta y nuez moscada a gusto
200 gramos de queso cremoso, opcional
Para la salsa: 1 cebolla, 2 dientes de ajo, aceite, tomates triturados o frescos pelados y cortados en cubos, sal, pimienta, orégano, una pizca de azúcar y hojas de albahaca

Los zucchinis forman la base de esta receta cuando se cortan en láminas finas a lo largo. También se pueden reemplazar por hojas de acelga: en ese caso, hay que blanquearlas para que queden flexibles y se puedan enrollar sin romperse. La clave es que la base tenga el tamaño suficiente para contener el relleno.
El relleno se prepara en un bowl con la ricota, la espinaca cocida y picada, el huevo, el ajo, la sal, la pimienta y la nuez moscada. Mezclar hasta integrar bien todos los ingredientes. Después, sumar el queso rallado y, si se busca una preparación más húmeda, incorporar pequeños cubos de queso cremoso.
El armado consiste en colocar una porción de relleno sobre cada lámina de zucchini o cada hoja de acelga. Enrollar con cuidado para formar los canelones y acomodarlos uno al lado del otro en una fuente previamente aceitada. Conviene dejarlos juntos para que mantengan la forma durante la cocción.
La salsa de tomate se puede hacer mientras se arma la fuente. Picar una cebolla y dos dientes de ajo, y rehogarlos en una sartén con un poco de aceite. Agregar tomates triturados o tomates frescos pelados y cortados en cubos, y condimentar con sal, pimienta, orégano y una pizca de azúcar para equilibrar la acidez.
La salsa se cocina a fuego bajo durante 20 a 30 minutos, con revoluciones cada tanto para evitar que se pegue. Al final, incorporar hojas de albahaca para sumar aroma y frescura. Cuando esté lista, cubrir los canelones con la salsa y agregar un poco de queso rallado por encima.
El horneado se realiza a horno medio durante 20 a 25 minutos, hasta que los canelones estén bien calientes y gratinados. La combinación de vegetales, ricota y espinaca permite obtener una preparación suave, mientras que el queso de la superficie aporta el gratinado final. Si buscás una opción casera y sin harina, las tenés que probar sí o sí.

