(BUENOS AIRES).- Doradas, tiernas y esponjosas: las tenés que probar sí o sí. Jimena Monteverde es una de las cocineras más importantes y queridas del país, siempre dispuesta a solucionar el día a día de sus seguidores con preparaciones simples. Entre las recetas que vienen ganando terreno en las cocinas de casa aparecen unas donas caseras hechas directamente en sartén, que no necesitan horno y quedan súper esponjosas.
Las donas volvieron a ser protagonistas en las redes sociales y se ganaron un lugar entre las recetas dulces para hacer en casa. Doradas, cubiertas con azúcar y con una miga bien tierna, seducen apenas aparecen en pantalla. Y lo mejor: no hacen falta comprar ingredientes caros ni tener demasiada experiencia en la cocina.
Esta versión se prepara con productos que generalmente tenemos en la despensa y se cocina directamente en una sartén con aceite. El resultado son unas donas suaves por dentro y ligeramente crocantes por fuera, ideales para servir recién hechas. Perfectas para acompañar el café, el té o el mate de la tarde.
INGREDIENTES DE ESTAS RECETAS DULCES
500 gramos de harina común
10 gramos de levadura seca
70 gramos de azúcar
1 huevo
250 ml de leche tibia
50 gramos de manteca derretida
1 cucharadita de esencia de vainilla
1 pizca de sal
Aceite para freír
Azúcar para cubrir
El primer paso es activar la levadura: colocá la leche tibia en un recipiente junto con una cucharada del azúcar y la levadura. Mezclá y dejá reposar durante aproximadamente 10 minutos, hasta que se forme espuma. Después, en un bowl grande, poné la harina, el azúcar restante y la pizca de sal, e incorporá el huevo, la esencia de vainilla, la manteca derretida y la mezcla de levadura.
Uní todos los ingredientes y amasá durante unos 8 a 10 minutos, hasta conseguir una masa lisa, suave y apenas pegajosa. Tapá el bowl con un repasador limpio y dejá descansar la masa durante aproximadamente una hora o hasta que duplique su tamaño. Luego estirála sobre una mesada enharinada hasta dejarla de aproximadamente 1,5 centímetros de espesor: cortá círculos con un vaso y hacé el agujero del centro con una tapita pequeña.
Antes de cocinar, las donas necesitan un segundo levado: colocálas sobre una bandeja, cubrilas y dejalas descansar otros 20 minutos. Este paso ayuda a que queden mucho más esponjosas. Calentá aceite a fuego medio y freílas de a pocas unidades, aproximadamente 1 o 2 minutos de cada lado, hasta que estén doradas. Retirás, apoyás sobre papel absorbente y, mientras todavía están tibias, las pasás por azúcar.
El truco para que salgan perfectas está en la leche: tiene que estar apenas tibia, porque una temperatura excesiva puede afectar la levadura. También conviene respetar los tiempos de levado y no agregar demasiada harina durante el amasado, ya que una masa ligeramente húmeda da donas mucho más tiernas. Una receta simple, económica y que se vuelve adictiva: tenés que probarlas sí o sí.
