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Reeceta de empanadas caseras: tres rellenos rápidos y salvadores

 

Tres combinaciones sin cocción previa, con ingredientes de alacena y listas en media hora

 
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(BUENOS AIRES).- Los rellenos de empanadas caseras exprés aparecen como la solución para salvar el menú del día sin pasar horas frente a las hornallas. La receta se apoya en una premisa simple: cocción cero o mínima. Con ingredientes básicos de alacena y heladera, en media hora queda servida una fuente completa que le va a gustar a todos.

La lista de compras es corta: tapas de empanadas, huevos, queso, algunas verduras y jamón o atún. Los rellenos se arman en minutos, sin sartén de por medio, y las tapas van directamente al horno o a la freidora de aire. Antes de llamar al delivery, esta receta económica resuelve la cena sin complicaciones.

Huevo, queso y especias: la opción de siempre

La primera variante lleva 200 g de queso cremoso o Mozzarella en cubos, 3 huevos duros picados, una cucharadita de orégano seco, media cucharadita de pimentón dulce y sal y pimienta a gusto. Solo hay que mezclar el queso con el huevo en un bol, condimentar, rellenar las tapas y cerrar con un repulgue firme. Un truco práctico: con los huevos duros listos de antemano, el relleno queda armado en solo dos minutos.

La segunda combinación apuesta a lo fresco: 150 g de jamón cocido picado, 150 g de Mozzarella rallada o picada, un tomate perita sin semillas en cubos chicos, dos tallos de cebolla de verdeo cruda picada fina y una cucharada de aceite de oliva. Se integra todo en un recipiente, se añade el hilo de aceite para unificar sabores y se arman las empanadas de inmediato, sin ninguna cocción previa.

Para el relleno de atún, se desmenuza una lata de atún al natural o en aceite bien escurrida y se suma una cebolla mediana picada fina, dos huevos duros picados y, si se quiere, una cucharada de mayonesa o queso crema. El secreto está en la cebolla: hay que pasarla por agua hirviendo durante 3 minutos y escurrirla muy bien. Ese paso le quita el picor fuerte y la deja perfecta sin necesidad de rehogarla en sartén. Después, solo queda sazonar a gusto y rellenar las tapas.

Hay un detalle que hace la diferencia cuando se usa tomate fresco: hay que retirarle las semillas antes de picarlo en cubos. Si no, humedece la masa y puede romper el repulgue. Con ese cuidado, la receta sale crocante por fuera y jugosa justo en su punto, sin sorpresas al abrir la empanada.

Las tres variantes se arman sin fuego, con lo que ya hay en casa, y en media hora están en la mesa, listas para el horno o la freidora de aire. Ricas, económicas y sin vueltas: estas empanadas caseras exprés las tenés que probar sí o sí.