RECETAS

Recetas: pollo salteado con brócoli y huevo, el paso a paso en una sartén

 

Lleva ingredientes simples, se cocina en una sola sartén y rinde para dos porciones. El paso a paso completo para resolverlo en minutos, sin horno.

 
Recetas
Recetas

(BUENOS AIRES).- Si buscás una cena rica y fácil de resolver, esta receta de pollo salteado con brócoli y huevo es una opción ideal: se prepara en pocos minutos, lleva ingredientes simples y se cocina en una sola sartén. No necesita horno y combina pollo, huevo y vegetales en un solo plato. El toque de salsa de soja le da ese perfil de salteado tipo wok, pero con ingredientes fáciles de conseguir y una elaboración muy simple.

Entre las recetas de salteados, esta se destaca por su lista corta de compras. Los ingredientes rinden para 2 porciones: 300 g de pechuga de pollo, 1 brócoli mediano, 2 huevos, 1 cebolla, 1 diente de ajo, 2 cucharadas de salsa de soja, 1 cucharada de aceite, pimienta a gusto y semillas de sésamo, que son opcionales. Todo lo que aparece en la lista se consigue en cualquier verdulería o supermercado, sin vueltas.

El paso a paso de la receta

El primer paso es preparar el brócoli. Hay que separarlo en pequeños arbolitos y cocinarlo durante unos minutos en agua hirviendo o al vapor, hasta que esté tierno pero todavía firme. Después se escurre y se reserva. Acá aparece el punto de cuidado central: la clave está en no cocinar demasiado el brócoli, para que conserve textura y contraste con el pollo y el huevo.

El segundo momento llega con el pollo. La pechuga se corta en cubos pequeños y parejos: de esa manera se cocina rápido y queda bien integrada al salteado. Una sartén amplia o un wok se calientan con el aceite y ahí se dora el pollo a fuego medio-alto. Cuando está cocido, se le suman la cebolla cortada en pluma y el ajo picado.

El tercer bloque de este paso a paso incorpora el huevo. Los ingredientes se corren hacia un costado de la sartén, se agregan los huevos ligeramente batidos y se cocinan revolviendo hasta que estén cuajados; después se mezcla todo. El toque final consiste en añadir la salsa de soja y pimienta a gusto, saltear durante uno o dos minutos más para integrar los sabores y, si se quiere, terminar con semillas de sésamo.

Más allá de la base, hay varios ajustes posibles para llevar el plato a otro nivel. Se puede sumar un poco de jengibre fresco rallado o unas gotas de aceite de sésamo al final de la cocción. También admite incorporar zanahoria, morrón o zucchini si la idea es aumentar la cantidad de vegetales, sin cambiar la lógica de la preparación.

Entre las recetas con pollo rápidas, esta opción suma ventajas concretas: se resuelve en una sola sartén, lo que reduce el lavado después de comer; se completa con proteína, vegetal y huevo en el mismo plato; y se ajusta según lo que haya en la heladera. Con 300 g de pechuga, un brócoli y dos huevos alcanza para dos porciones listas en pocos minutos, sin horno y sin ingredientes difíciles de reemplazar.