(BUENOS AIRES).- Lula da Silva mostró una remera negra con letras blancas y la consigna Las Malvinas son argentinas durante una caravana de campaña en Río de Janeiro, el 2 de octubre. El gesto ocurrió dos días antes de las elecciones presidenciales, previstas para el domingo 4. El mandatario buscaba la reelección.
Un simpatizante le arrojó la prenda desde el público mientras Lula avanzaba por las calles en una camioneta, rodeado por miles de personas. Al advertir el mensaje, el presidente sonrió, abrió la remera y la mostró durante varios segundos a los asistentes. La inscripción y la tipografía replicaban las de la bandera que los jugadores de la Selección argentina de fútbol desplegaron después de vencer a Inglaterra en un Mundial.
? Lula da Silva posó con una remera que decía «Las Malvinas son argentinas» en el cierre de su campaña en Brasil.
— LN+ (@lanacionmas) October 2, 2026
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La caravana atravesó el centro de la ciudad, desde las inmediaciones de la iglesia de la Candelaria hasta la zona de Cinelândia. La campaña llamó a la actividad Caminata de la Victoria y la incluyó entre los últimos actos de Lula antes de la votación. El presidente, fundador del Partido de los Trabajadores, enfrentaba al senador Flávio Bolsonaro, señalado como su principal rival.
Más de 155 millones de brasileños estaban habilitados para votar en los comicios. La primera vuelta estaba prevista para el domingo 4 de octubre y, para ganar en esa instancia, un candidato debía superar la mitad de los votos válidos. Si ninguno alcanzaba ese porcentaje, los dos más votados debían competir en una segunda vuelta el 25 de octubre.
Brasil ratificó su apoyo a la Argentina
Brasil sostiene el reclamo argentino sobre las Islas Malvinas. Lula da Silva había renovado ese respaldo durante una visita a Buenos Aires en enero de 2023, al expresar su apoyo a los “legítimos derechos de la República Argentina” en la disputa. En una celebración por el 204.º aniversario de la Independencia de Brasil en Buenos Aires, Eduardo Uziel, encargado de Negocios de la embajada brasileña, sostuvo que el respaldo a la soberanía argentina “se mantuvo invariable desde 1833” y lo definió como una “política de Estado siempre por convicción”.
Uziel también describió el vínculo entre ambos países ante representantes políticos, diplomáticos y empresariales: “Tenemos una amistad de más de 200 años, más fuerte que cualquier mezquindad o temporaria miopía”. A comienzos de septiembre, una delegación multipartidaria de legisladores argentinos viajó a Brasilia para impulsar una agenda de diplomacia parlamentaria. Sus integrantes se reunieron con el canciller brasileño y el asesor presidencial Celso Amorim, entre otras autoridades, pero los encuentros no produjeron acuerdos para recomponer la relación política.
El Gobierno Nacional intensificó sus reclamos contra la explotación de recursos naturales en las islas, en medio de la tensión diplomática con el Reino Unido por la soberanía del archipiélago. Londres rechazó los planteos argentinos y reiteró que considera las islas un territorio británico de ultramar; también defendió la autodeterminación de sus habitantes. Esta semana, la Argentina avanzó con un recurso de arbitraje internacional, que el Reino Unido rechazó y ante el cual advirtió sobre un posible deterioro de la relación bilateral. Lula da Silva mostró la remera en ese contexto de tensión por la soberanía y los recursos de las islas.
