ESPECTÁCULO

«No se entrena»: el don de Lionel Messi que explica por qué es el Diez

 

El preparador físico de la Selección asegura que es un talento innato.

 
Lionel Messi
Lionel Messi

(BUENOS AIRES).- “Sí, tiene una toma de decisión muy clara. En el partido contra Inglaterra, él decidió que el centro iba a ir a dos metros cincuenta. El central mide dos metros y la pelota le cae justo a la cabeza a Lisandro Martínez para que la empuje”. La descripción, quirúrgica, pertenece a Gerardo Salorio y retrata el funcionamiento de una de las herramientas más distintivas de Lionel Messi: una visión periférica que el ex preparador físico de la Selección Argentina calificó directamente como un don.

Durante su participación en La Mañana con Moria, Salorio analizó la asistencia clave que Lionel Messi le dio a Lisandro Martínez ante Inglaterra en la Copa Mundial de la FIFA 2026, el pase gol que depositó a la Argentina en la final del torneo. El análisis puso el foco en la precisión con la que el capitán interpreta el juego antes que el resto de los mortales.

En ese contexto, Moria Casán recuperó una definición que el propio especialista le había acercado tiempo atrás. “Usted me dijo que lo diferente en Messi es su rapidez, su entrenamiento mental y que tiene una visión periférica, de 360 grados”, le planteó la conductora al preparador físico. La distinción entre un jugador que mira y otro que ve parece residir justamente ahí.

La visión periférica es la capacidad de un individuo para percibir elementos situados fuera del centro de su mirada directa. En una cancha de fútbol, ese atributo se traduce en la posibilidad de detectar movimientos de compañeros y rivales sin necesidad de girar la cabeza de forma constante. En el caso de Lionel Messi, esa lectura omnidireccional le permite ejecutar pases que las cámaras recién terminan de comprender en la repetición.

Con la misma contundencia, Federico Seeber se encargó de desterrar cualquier ilusión de fábrica. “Todos los chicos van a querer ser Messi, pero esta visión periférica no se entrena”, afirmó durante la misma emisión. Es la certificación de un talento inasible, de esos que vuelven ridículo cualquier intento de planilla de entrenamiento.

Salorio retomó el guante al instante y reforzó la idea de la excepcionalidad innata. “No, eso viene. Todos tenemos un don, el tema es encontrar ese don”, sostuvo el preparador físico. La explicación, lejos de la pretensión académica, volvió a poner en primer plano la característica que distingue al rosarino del resto de los grandes jugadores: su capacidad para leer el juego varios segundos antes de que la jugada se ilumine para la tribuna.

Con el boleto a la final ya sellado, Argentina se prepara para enfrentar a España en el partido decisivo del Mundial. Lionel Messi, con su don periférico intacto, buscará escribir el último capítulo de una historia que desafía a los manuales.