(BUENOS AIRES).- Boca resolvió esperar la evolución de Adam Bareiro antes de avanzar por un nuevo centrodelantero, una postura que podría modificar por completo la planificación del plantel para la segunda parte de la temporada. La decisión de la dirigencia y el cuerpo técnico pone en pausa una de las definiciones más importantes del mercado de pases.
El delantero paraguayo atraviesa un momento decisivo en su recuperación luego de la lesión que sufrió recientemente. Durante esta semana definirá, junto al cuerpo médico y a los especialistas que lo atienden, si deberá someterse a una intervención quirúrgica o si continuará con un tratamiento conservador. Esa determinación será fundamental para conocer cuánto tiempo permanecerá fuera de las canchas.
Si los médicos determinan que la recuperación demandará un período corto y el atacante puede regresar en un plazo razonable, el club no realizará nuevas gestiones para incorporar un delantero de área y continuará la temporada con las opciones que ya tiene dentro del plantel. La intención de los dirigentes es evitar movimientos apresurados en el mercado de pases: prefieren contar primero con un diagnóstico definitivo antes de realizar una inversión por un futbolista que podría dejar de ser una prioridad si Bareiro logra recuperarse en poco tiempo.
El escenario será muy distinto si Bareiro necesita una operación o si los tiempos de recuperación terminan siendo más extensos de lo esperado. En ese caso, la dirigencia volverá a activar la búsqueda de un centrodelantero para reforzar una posición que el cuerpo técnico considera importante de cara a la definición del semestre.
Las alternativas que maneja Boca
Mientras espera novedades sobre el estado físico del paraguayo, el cuerpo técnico continúa trabajando con las variantes ofensivas disponibles. La idea es afrontar los próximos compromisos con los delanteros que actualmente integran el plantel, aunque sin descartar la posibilidad de incorporar un nuevo atacante si las circunstancias lo exigen.
El mercado de pases todavía ofrece margen para realizar movimientos y en Boca consideran que no hay necesidad de acelerar una negociación hasta conocer el panorama completo. La prioridad pasa por administrar los recursos de manera inteligente y reforzar únicamente aquellas posiciones que realmente lo requieran.
La situación de Bareiro también influirá en la planificación deportiva para las competencias que restan en el año. El delantero es considerado una alternativa importante por sus características dentro del área y su eventual ausencia durante un período prolongado obligaría al entrenador a modificar el funcionamiento ofensivo del equipo. Por eso, todas las miradas están puestas en la decisión que tomará el futbolista junto al cuerpo médico esta semana. Esa definición no solo marcará el inicio de su recuperación, sino que también determinará si Boca sale nuevamente al mercado en busca de un "9" o si apuesta por sostener el plantel actual para afrontar los desafíos que tendrá en la Liga Profesional y la Copa Sudamericana.
