ESPECTÁCULO

La receta de Claudia Villafañe: postre de vainillas con chocolate y nueces heredada de su mamá

 

La Tata heredó la receta de su mamá y no necesita horno ni desmoldar.

 
receta
receta

(BUENOS AIRES).- «Háganlo que es RI QUI SI MO y no es porque lo haga yo, sino porque me lo enseñó mi mamá y te saca de un apuro siempre», recomendó Claudia Villafañe al compartir desde la cocina de su casa la receta de un postre de vainillas, chocotorta, chocolate y nueces que no necesita horno ni se desmolda. La popular «Tata» heredó esta preparación de su mamá y la recomienda porque siempre resuelve.

La receta heredada no solo trae el sabor de la tradición: según contó la propia Villafañe, Oriana Sabatini aprobó el resultado y dio el visto bueno a un postre que se resuelve sin encender el horno y sin desmoldar.

Se prepara y se sirve en la misma fuente, lo que lo vuelve práctico para cualquier reunión. Las capas de vainillas remojadas en leche chocolatada, la crema de chocotorta con nueces y la cobertura de chocolate lo convierten en un manjar goloso que evoca aquellos postres de maicena de la infancia, pero con un upgrade bien argentino.

RECETA PASO A PASO

  • Bizcochos vainillas (suficientes para tres capas en el molde)

  • Dulce de leche tradicional y queso crema en partes iguales (para la crema de chocotorta)

  • Polvo para postre tipo maicena de chocolate y un litro de leche (para preparar el postre)

  • Nueces picadas (para intercalar en las capas)

  • Leche chocolatada (para remojar las vainillas)

  • Coco rallado (para cubrirlo)

Preparar una leche chocolatada y dejarla enfriar. Remojar cada vainilla en esa leche antes de ir colocándola en el molde elegido, que debe ser alto —la Tata usó uno cuadrado de 8 cm de alto— porque las capas necesitan espacio.

Sobre la base de vainillas, distribuir una primera capa de la mezcla de chocotorta (el dulce de leche con queso crema ya integrados) y espolvorear nueces picadas. Repetir: otra tanda de vainillas remojadas, más crema de chocotorta y nueces. Terminar con una última capa de vainillas.

Preparar el postre de chocolate según las instrucciones del envase, con el litro de leche. Dejarlo templar sin que se enfríe, y volcarlo sobre el molde con las capas ya armadas. Dejar entibiar y llevar a la heladera por lo menos dos horas.

Al sacarlo del frío, espolvorear con coco rallado y servir directamente de la fuente, cortando porciones generosas. «Háganlo que es RI QUI SI MO y no es porque lo haga yo, sino porque me lo enseñó mi mamá y te saca de un apuro siempre», insiste la Tata con razón. Una receta simple que se vuelve adictiva.