(BUENOS AIRES).- El strudel de manzana —conocido en alemán como Apfelstrudel— es una de las recetas más tradicionales de la cocina centroeuropea. Con una masa fina y crocante que envuelve un relleno de manzanas especiadas, este postre se puede hacer en casa con ingredientes simples y en solo ocho pasos.
La combinación de manzanas verdes, canela, pasas y nueces le da ese contraste entre el exterior dorado y el interior jugoso y aromático. Lo ideal es servirlo tibio, acompañado de una bocha de helado de vainilla, crema batida o salsa de vainilla, que potencia su sabor.
Aunque su origen se remonta a Austria y el sur de Alemania, la receta se volvió un clásico en toda Europa Central. Además de la versión con manzanas, hay variantes que llevan peras, duraznos, cerezas o frutos rojos, y también se preparan versiones saladas con queso, verduras o carne.

INGREDIENTES
1 masa para strudel o masa filo (también puede utilizarse masa de hojaldre)
4 manzanas verdes
80 gramos de azúcar
50 gramos de manteca derretida
50 gramos de pasas de uva
50 gramos de nueces picadas
1 cucharadita de canela
2 cucharadas de pan rallado
Jugo de medio limón
Azúcar impalpable para decorar
Pelá las manzanas y cortalas en láminas bien finas. En un bowl, mezclalas con el azúcar, la canela, el jugo de limón, las pasas y las nueces. Derretí la manteca y pincelá toda la masa; después, espolvoreá el pan rallado para que absorba el jugo de las manzanas durante la cocción.
Distribuí el relleno dejando libres los bordes y enrollá con cuidado hasta formar un cilindro, cerrando bien los extremos. Llevá el strudel al horno precalentado a 180 °C y cocinalo durante 35 a 40 minutos, hasta que la masa esté dorada y crocante.
Esta receta admite un truco para intensificar el sabor: hidratar las pasas en ron o licor unos minutos antes de agregarlas. Después, dejá que el strudel entibie y espolvorealo con azúcar impalpable antes de servir.
Para que te quede bien crocante, no te excedas con el relleno: el exceso de humedad puede romper la masa. El pan rallado es clave porque frena el líquido de las manzanas y mantiene la textura.
