(BUENOS AIRES).- “Para él era fundamental la puntualidad y entrenarse bien”, recordó Óscar Córdoba en ESPN al explicar qué no perdonaba Carlos Bianchi en Boca. El exarquero también ubicó el respeto hacia todos entre las reglas que el entrenador sostenía durante las prácticas. El arquero fue titular en los primeros años del ciclo, una etapa marcada por los títulos y por sus actuaciones en las series de penales.
Óscar Córdoba puso el foco en la conducta cotidiana del plantel. “El respeto para con todos en los entrenamientos. Para él era fundamental la puntualidad y entrenarse bien”, dijo. La exigencia incluía el trato con los demás, la llegada a horario y la disposición para cumplir cada entrenamiento.
Córdoba añadió que la intensidad empezaba desde el primer minuto y que Bianchi también daba el ejemplo. “Tu llegabas y tenías que entrenar al máximo y él era el último que se iba”, señaló. El recuerdo ubicó al entrenador dentro de la misma rutina que les reclamaba a sus jugadores.
El papel detrás del arco
Córdoba también relató una advertencia que recibió durante un partido que Boca estaba jugando bien. “En un partido que estábamos jugando bonito, le pegué de tres dedos y se la di al Negro Ibarra, y pensaba ‘qué bueno lo que hice’. Al rato me llega un papel atrás del arco ‘Vuelo 6 de la mañana a Bogotá, si no paras de joder’”, contó. El mensaje llegó desde el banco y apuntaba a frenar sus lujos dentro de la cancha.
Carlos Bianchi volvió a aparecer en otra escena recordada por Córdoba, esta vez después de que el exarquero le hiciera un año a José Luis Calderón. Córdoba contó que el entrenador lo fue a buscar y lo retó en el entretiempo: “Si yo necesitaba un central, contrataba un central y no un arquero… no le gustó nada”. La frase fue reconstruida por el exarquero como parte de aquel reto.
Óscar Córdoba fue el arquero titular de Boca durante los primeros años de Carlos Bianchi. También es recordado por su rendimiento en las series de penales que el equipo afrontó, uno de los rasgos más reconocidos de su paso por el club. En ese período, el entrenador construyó una etapa asociada a los festejos y a una disciplina diaria estricta.
El palmarés de Córdoba con Boca incluyó el Apertura 1998, el Clausura 1999, la Copa Libertadores 2000, la Copa Intercontinental 2000, el Apertura 2000 y la Copa Libertadores 2001. Fueron seis títulos entre 1998 y 2001, el marco en el que el exarquero volvió a contar las reglas que Bianchi sostenía dentro y fuera de la cancha.
