(BUENOS AIRES).- La receta de budín de pan propone una versión sin azúcar agregada ni harinas, con una textura cremosa y preparación en licuadora. La cantidad indicada rinde entre 4 y 6 porciones, por lo que resulta práctica para una merienda o un postre casero.
La preparación reemplaza el pan por avena hidratada y coco rallado. Así conserva una consistencia suave, húmeda y cremosa, similar a la del budín de pan tradicional, mientras suma fibra y evita ingredientes refinados. La receta es de @ericamenterico y está pensada como una alternativa para disfrutar todos los días.
El rendimiento depende del tamaño del molde y de las porciones que se sirvan. La leche puede ser entera, descremada o una bebida vegetal, mientras que la avena puede elegirse libre de gluten si hace falta. El edulcorante líquido también puede reemplazarse por estevia a gusto.
RECETA E INGREDIENTES
450 cc de leche entera, descremada o bebida vegetal.
160 g de huevo, equivalentes a aproximadamente 3 huevos medianos.
85 g de avena instantánea o de molienda fina, libre de gluten si hace falta.
40 g de coco rallado.
3 cucharaditas de edulcorante líquido o estevia a gusto.
1 cucharada de ralladura de limón fresco.
1 chorrito de esencia de vainilla.
3 cucharadas de dulce de leche sin azúcar agregada para el molde.

La avena se hidrata al colocarla junto con la leche en un bowl o directamente en el vaso de la licuadora. Hay que dejarla reposar entre 5 y 10 minutos, hasta que los copos se ablanden. Después se incorporan los huevos, el edulcorante, la esencia de vainilla y la ralladura de limón, y se licúa a velocidad media durante 1 o 2 minutos, hasta obtener una preparación fluida.
El coco rallado se agrega una vez licuada la mezcla. Se integra a mano con una espátula para conservar su textura y evitar que desaparezca por completo dentro del líquido. La base y los bordes de una budinera o flanera se untan de manera generosa con el dulce de leche sin azúcar agregada.
La preparación se vierte con cuidado en el molde ya acondicionado. Para cocinarla a baño María, hay que ubicar la budinera dentro de una asadera más grande y sumar agua caliente hasta cubrir la mitad de su altura. Este método acompaña la cocción de una preparación que busca quedar suave y cremosa.
El budín se lleva a horno medio, a 170 °C, durante 35 a 40 minutos. Está listo cuando al pincharlo con un palillo este sale limpio y la superficie se siente firme al tacto. Una vez retirado del horno, se deja enfriar a temperatura ambiente antes de desmoldarlo con cuidado.
La receta combina avena, coco, limón y vainilla en una preparación simple, sin pan ni harinas y con edulcorante en lugar de azúcar. El resultado mantiene el estilo del postre tradicional, pero con una elaboración directa y pocos pasos. La tenés que probar para la próxima merienda.

