RECETAS

Receta de lasaña cremosa con pollo: paso a paso y lista en 40 minutos

 

La cocinera Marisa Cortéz propone un plato contundente para cuatro porciones, inspirado en la salsa Alfredo, pensado para aprovechar el pollo que ya tenés en la heladera.

 
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(BUENOS AIRES).- «Si querés un plato de pasta contundente, muy nutritivo y sin salsa de tomate para la familia, esta es tu opción.» La frase resume el espíritu de la receta de lasaña cremosa con pollo cocido y salsa de queso que propone la cocinera Marisa Cortéz: un plato pensado para cuatro porciones que aprovecha el pollo que ya tenés en la heladera y tiene como protagonista absoluta una salsa hecha a base de leche y queso.

La idea nace de inspirarse en una salsa famosa de la gastronomía, la estilo Alfredo, que se usa habitualmente para tallarines y se elabora con manteca, crema de leche y abundante queso. «Inspirarse en las recetas famosas de la gastronomía para cocinar en casa puede dar resultados sorprendentes», explicó Cortéz. Acá la versión es más liviana y económica, pero igual de cremosa: le da a la pasta casera toda la humedad y el sabor que necesita. Un dato a tener en cuenta: aunque el plato se presenta para cuatro porciones, la lista de ingredientes está calculada para rendir hasta seis.

Los ingredientes de la receta

  • 2 tazas de pollo cocido desmenuzado

  • 9 a 12 láminas de masa para lasaña

  • 250 g de queso mozzarella rallado

  • 1 taza de queso rallado (aprox. 100 g)

  • 3 tazas de leche entera

  • 1 taza de crema de leche

  • 1/2 taza de manteca

  • 1/2 taza de harina de trigo

  • 4 dientes de ajo picados

  • 1/2 cucharadita de ajo en polvo

  • 1/4 cucharadita de nuez moscada

  • Sal y pimienta negra a gusto

La salsa es el corazón del plato y se hace sin misterio. Derretí la manteca en una cacerola grande a fuego medio, agregá el ajo picado y cocinalo 30 segundos. Después sumá la harina y mezclá con batidor durante 2 minutos. Vertí lentamente la leche entera y la crema de leche, y revolvé constantemente a fuego medio durante 7 a 8 minutos, hasta que la preparación espese y quede homogénea. Fuera del fuego, integrá una taza y media de queso, la nuez moscada, sal y pimienta, hasta que el queso se disuelva.

Mientras la salsa toma cuerpo, sazoná el pollo desmenuzado con ajo en polvo, una pizca de sal y pimienta. Para armar la lasaña, esparcí primero una capa fina de salsa en el fondo de una fuente rectangular engrasada. Después disponé dos capas completas siguiendo siempre el mismo orden: láminas de masa, salsa, pollo, mozzarella y queso rallado.

El horneado es a 190 °C y va en dos etapas. Primero, tapá la fuente con papel de aluminio y cociná durante 30 minutos. Retirá el papel y dejá otros 10 a 15 minutos más, hasta que la superficie quede bien dorada y gratinada. Antes de cortar, dejá reposar la fuente 15 minutos para que entibie: ese descanso hace que las capas se asienten y la porción salga prolija.

«¡Y a comer!», remata la propuesta de Cortéz. Una lasaña cremosa, sin tomate y con el pollo ya cocido como atajo para resolver el almuerzo o la cena de toda la familia. Tenés que probarla sí o sí.