(BUENOS AIRES).- La receta de ñoquis de pan transforma el pan duro o del día anterior en una pasta casera que se prepara con leche, huevos, harina y queso rallado. La propuesta rinde 2 o 3 porciones generosas y requiere pocos minutos de cocción. Es una alternativa de aprovechamiento para resolver un plato sin tirar el pan que quedó.
El pan del día anterior puede convertirse en una preparación suave y sabrosa, sin necesidad de descartarlo cuando pierde frescura. La receta pertenece a la cocina italiana de aprovechamiento y combina una miga hidratada con ingredientes básicos de una masa de pasta. Funciona para un almuerzo o una cena, con una salsa rápida, manteca derretida o queso rallado.
La base lleva pocos ingredientes y permite ajustar la forma final sin cambiar el procedimiento. La sal fina, la pimienta y la nuez moscada se agregan a gusto, mientras que la cebolla sofrita queda como una opción para sumar sabor.

INGREDIENTES DE LA RECETA
250 g de pan duro o no tan fresco, sin corteza
200 ml de leche entera
100 g de harina 00 o 000
80 g de queso rallado
2 huevos
Sal fina, pimienta y nuez moscada, a gusto
Opcional: 1 cebolla chica picada y sofrita
El pan debe ir sin corteza y cortado en cubos pequeños antes de colocarlo en un bol con la leche. Dejá reposar la mezcla entre 15 y 20 minutos, hasta que absorba todo el líquido. Después, desmenuzalo bien con las manos para que no queden trozos grandes. Sumá los huevos, el queso rallado, los condimentos y la cebolla sofrita si elegís usarla.
La harina se incorpora de a poco, primero con una cuchara de madera y después con un amasado suave sobre la mesada enharinada. La preparación tiene que quedar tierna, por lo que conviene trabajarla sin excederse con la harina. Dividí la masa en cuatro o cinco partes iguales y armá rollitos alargados sobre la mesa.
Cortá los rollitos en bocados individuales y elegí si querés dejarlos cilíndricos, hacerlos como bolitas o pasarlos por un tenedor. Cocinalos en abundante agua hirviendo con sal. Cuando suban a la superficie, retiralos inmediatamente con una espumadera para evitar que se pasen.
Las salsas permiten variar esta receta sin complicar la preparación. Una opción es una salsa de tomate con ajo, aceite de oliva y albahaca fresca picada al final. También podés saltear manteca a fuego medio hasta que empiece a dorarse, agregar salvia y nueces picadas, y pasar los ñoquis directamente del agua a la sartén.
Otra alternativa es una salsa de albahaca con ajo, piñones o nueces, queso rallado y aceite de oliva virgen extra, que no necesita cocción. Para un plato más intenso, prepará una crema liviana con queso cremoso o fontina, pimienta negra y semillas de hinojo tostadas. La textura suave del pan absorbe bien estas salsas.
El punto justo se reconoce cuando los ñoquis suben a la superficie del agua, momento en que hay que sacarlos sin demora. Servilos con la salsa elegida y terminá con queso rallado si te gusta. Las tenés que probar: es una forma simple de aprovechar el pan y llevar a la mesa una pasta casera.
