(BUENOS AIRES).- La receta de milhojas de papa, cebolla y mozzarella combina pocos ingredientes y una cocción sencilla para lograr una preparación dorada por fuera y tierna por dentro. Se puede hacer tanto en el horno como en la freidora de aire, sin complicar el menú.
La receta funciona como entrada o como acompañamiento para cualquier almuerzo o cena. La mezcla de papa y cebolla aporta una textura crocante y una base reconfortante, mientras que la mozzarella suma el gratinado final. Es una alternativa práctica para resolver una guarnición con productos básicos.
La papa debe lavarse antes de cortarla en láminas muy finas con ayuda de un pelador. La cebolla se corta en rodajas finas, de modo que ambos ingredientes puedan cocinarse de manera pareja. El grosor de las láminas define buena parte del resultado del milhojas.
INGREDIENTES DE LA RECETA
1 papa grande
1 cebolla dulce pequeña
50 g de mozzarella rallada
1 cucharada de aceite de oliva
Pimienta negra molida a gusto
Sal a gusto
La papa y la cebolla se colocan en un bol junto con el aceite de oliva. Salpimentar a gusto y mezclar bien para que el condimento y la materia grasa se distribuyan entre todas las láminas. Conviene revisar que no queden partes de la papa o la cebolla sin cubrir antes de llevarlas a la cocción.
La mitad de la mozzarella rallada se coloca en la base de la cesta de la freidora de aire o en la bandeja del horno. Encima se reparte la mezcla de papa y cebolla, procurando formar una superficie pareja. La mozzarella de la base ayuda a darle el componente de queso al milhojas desde el comienzo de la preparación.
La cocción cambia de acuerdo con el equipo elegido. En la freidora de aire, cocinar a 180 °C durante 20 minutos; en el horno, llevar a 200 °C durante 25 minutos. Después, agregar por encima el resto de la mozzarella y cocinar 5 minutos más o hasta que el queso gratine por completo.

El tip de la receta está en el corte: cuanto más finas sean las láminas de papa y cebolla, mejor se cocinarán y más integrado quedará el milhojas. Ese paso también ayuda a que la preparación mantenga una textura pareja entre la superficie dorada y el interior tierno. Con horno o freidora de aire, esta guarnición crocante se adapta a distintos menús y se prepara sin demasiadas vueltas. La tenés que probar sí o sí.
