(BUENOS AIRES).- Esta Receta de milanesa de pollo con espinaca gratinada transforma un plato cotidiano en una propuesta más completa y reconfortante. La pechuga empanada se cubre con una salsa cremosa de espinaca y una buena cantidad de queso, para terminar en el horno hasta que quede gratinada.
La milanesa es uno de los grandes clásicos de la cocina argentina y una preparación que suele resolver cualquier comida. Esta versión permite salir de la rutina sin sumar demasiadas complicaciones: primero se cocina el pollo y después se lo termina con una cobertura de salsa blanca, espinaca fresca y queso rallado.
Los ingredientes están divididos entre la preparación de las milanesas y la salsa de espinaca. Para el empanado se necesita una pechuga de pollo, mientras que la cobertura lleva manteca, harina, leche, espinaca y condimentos.
Ingredientes de la receta
1 pechuga de pollo
1 huevo
Pan rallado, cantidad necesaria
Sal, pimienta negra y perejil fresco picado, a gusto
1 cucharada de manteca
1 cucharada de harina común
1 vaso de leche tibia
1/2 atado de espinaca fresca
Sal y nuez moscada, a gusto
Queso rallado, a gusto

La pechuga se corta en filetes del grosor que más te guste y se salpimenta. En un plato hondo, batir el huevo con el perejil fresco picado, una pizca de sal y pimienta. Pasar cada filete por esa mezcla y luego por el pan rallado, presionando con firmeza para que el empanado quede bien adherido.
Las milanesas se cocinan en una placa para horno o en una sartén con un hilo de aceite, hasta que estén doradas de ambos lados. Una vez listas, reservarlas mientras se prepara la salsa. La espinaca debe lavarse, escurrirse y picarse finamente antes de incorporarla a la preparación.
La salsa comienza con la manteca derretida en una olla pequeña, a fuego medio. Agregar la harina y revolver rápido durante un minuto para cocinarla. Después, incorporar la leche tibia de manera gradual y sin dejar de batir, así se evitan los grumos. Cocinar a fuego suave hasta que espese, sumar sal y nuez moscada, e incorporar la espinaca picada. Mezclar durante dos minutos más y retirar del fuego.
La bandeja para horno reúne todos los componentes de esta receta. Acomodar allí las milanesas de pollo ya cocidas, cubrir cada una con una capa generosa de salsa de espinaca y espolvorear abundante queso rallado por encima. La cobertura cremosa queda distribuida sobre toda la superficie y permite que el queso se derrita de manera pareja.
El horno debe estar precalentado a 200 °C. Llevar la bandeja y cocinar durante aproximadamente 7 minutos, o hasta que el queso se derrita por completo y quede gratinado. Servir la milanesa de pollo con espinaca bien caliente: es una forma simple de renovar un clásico de todos los días. La tenés que probar.

