(BUENOS AIRES).- Recetas de polvorones marmolados sin gluten para acompañar el mate o resolver la merienda: se preparan con maicena, polenta, cítricos y cacao. La preparación rinde unas 50 unidades si las cortás de aproximadamente 4 centímetros de lado.
Estas galletitas combinan una masa con sabor a mandarina y otra con cacao amargo. Además, llevan aceite en lugar de manteca, por lo que resultan una alternativa liviana y económica para preparar durante la semana.
INGREDIENTES
- 1 huevo
- 60 g de azúcar
- 80 ml de aceite de girasol o maíz
- Ralladura de 1 mandarina, naranja o limón
- 50 g de polenta fina
- 160 g de almidón de maíz o maicena
- 1 cucharadita de polvo para hornear apto
- 2 cucharadas de cacao amargo en polvo
Para empezar con estas recetas, colocá el huevo en un recipiente amplio y batilo ligeramente junto con el azúcar, el aceite y la ralladura de mandarina. Después, incorporá la polenta, el almidón de maíz y el polvo para hornear. Mezclá primero con una cuchara y luego integrá con las manos hasta obtener una masa suave y maleable.
Dividí la masa en dos partes iguales. Dejá una de las mitades con el sabor original a mandarina y agregale a la otra las 2 cucharadas de cacao amargo. Amasá suavemente la porción de chocolate hasta que el cacao se integre por completo y el color quede parejo.
Para formar el efecto marmolado, uní apenas ambos bollos, sin amasar demasiado. La idea es que los colores no se mezclen por completo y conserven sus vetas. Estirá la masa sobre la mesada enharinada con almidón de maíz hasta que tenga medio centímetro de grosor y cortá las galletitas con el cortante que prefieras.
Acomodá los polvorones sobre una placa, preferentemente con papel manteca, y llevalos al congelador hasta que estén bien congelados. Este paso permite que las piezas mantengan la forma durante la cocción y evita que se deformen. Cocinarlas directamente congeladas es el secreto de la receta para conservar su estructura.
Precalentá el horno a 180 °C. Retirá las galletitas del congelador e ingresalas de inmediato al horno caliente. Cocinalas durante 10 minutos y dejalas enfriar sobre la placa antes de moverlas, para que terminen de tomar su textura crocante.
Una vez fríos, guardá los polvorones en un frasco o contenedor hermético bien cerrado. Se conservan crujientes y frescos durante varios días. Estas recetas de polvorones sin gluten son simples, rendidoras y quedan listas para la merienda: las tenés que probar sí o sí.
