(BUENOS AIRES).- La receta de polenta frita crocante fue difundida el 7 de septiembre de 2026 como una propuesta sencilla para despedir el invierno. Lleva pocos ingredientes y combina una superficie dorada y crocante con un centro cremoso, sin exigir técnicas complicadas ni productos difíciles de conseguir.
La preparación funciona como entrada, guarnición o acompañamiento para una picada de fin de semana. Esta receta también permite reutilizar la polenta que haya quedado de una comida anterior, por lo que resulta una alternativa económica para aprovechar lo que ya tenés en casa.
INGREDIENTES DE LA RECETA
1 taza de polenta de cocción rápida.
3 tazas de agua, caldo de verduras o leche.
50 gramos de queso rallado, como sardo o reggianito.
1 cucharada de manteca.
Sal, pimienta y condimentos a gusto, como provenzal, pimentón dulce u orégano.
Aceite, cantidad necesaria, para freír.

Para comenzar, calentá el agua, el caldo o la leche en una olla con un poco de sal. Cuando rompa el hervor, incorporá la polenta en forma de lluvia y revolvé de manera constante con un batidor de alambre para evitar que se formen grumos. Cociná durante 1 minuto o respetá el tiempo indicado en el paquete, hasta que la preparación espese.
Retirá la olla del fuego y agregá la manteca, el queso rallado, la pimienta y los condimentos que hayas elegido. Mezclá hasta integrar todo y volcá la polenta caliente sobre una fuente o asadera previamente aceitada. Extendela con una espátula hasta lograr un grosor parejo de 1,5 a 2 centímetros.
El enfriado es el paso que permite que los bastones mantengan su forma. Dejá la preparación a temperatura ambiente y después llevála a la heladera durante al menos 1 hora, o al congelador durante 20 minutos, hasta que quede completamente firme y fría. No intentes freírla tibia: puede absorber aceite y desarmarse en la sartén.
Cuando la placa esté firme, desmoldala sobre una tabla y cortala en tiras parecidas a bastones de papas fritas gruesas. Calentá abundante aceite en una sartén a fuego medio-alto y freí las porciones en tandas cortas, sin encimarlas. El aceite debe estar bien caliente para que queden doradas y crocantes en todos sus lados.
Retirá los bastones con una espumadera y escurrilos sobre papel absorbente. Terminá con una pizca de sal parrillera y servilos bien calientes. Si preferís evitar la fritura, colocá las tiras en una placa pincelada con aceite y cocinalas a 220 °C durante 20 a 25 minutos, dándolas vuelta a mitad de la cocción.

