SOCIEDAD

Receta de tarta: fácil, rápido y con lo que tenés en casa

 

Dos opciones simples para aprovechar puré o arroz cocido y resolver una comida casera con ingredientes básicos.

 
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(BUENOS AIRES).- La receta de dos rellenos de tarta ofrece una salida práctica para el almuerzo o la cena cuando hay que cocinar con lo que ya está en la heladera. Una opción combina papa, cebolla y queso; la otra aprovecha arroz cocido, huevo y queso. La primera se cocina durante 30 minutos y la segunda va a un horno precalentado a 180 grados durante aproximadamente el mismo tiempo.

Tarta de papa, cebolla y queso lleva 2 tazas de puré de papa, 1 cebolla, 1 huevo, queso cremoso o mozzarella, 2 cucharadas de queso rallado, sal, pimienta, un poco de aceite y 1 tapa de tarta. La combinación funciona porque la papa aporta cremosidad y la cebolla suma sabor.

La preparación empieza con la cebolla cortada bien chiquita. Rehogarla en una sartén con un poco de aceite hasta que quede transparente y apenas dorada. Después, mezclar el puré con la cebolla, el huevo y el queso rallado, y condimentar con sal y pimienta.

Colocar la tapa de tarta en una fuente y distribuir el relleno. Sumar por encima algunos trocitos del queso elegido y llevar al horno durante 30 minutos, hasta que la masa esté dorada y el queso quede bien gratinado. Si hay orégano, pimentón o provenzal, se puede agregar una pizca a la mezcla para cambiarle mucho el sabor.

Tarta de arroz, huevo y queso es una alternativa pensada para aprovechar el arroz que sobró del almuerzo. Para hacerla se necesitan 2 tazas de arroz cocido, 2 huevos, queso cremoso o mozzarella, 2 cucharadas de queso rallado, 1 cebolla pequeña si hay, sal, pimienta y orégano a gusto, además de 1 tapa de tarta.

Para preparar esta segunda receta, saltear la cebolla durante unos minutos con un chorrito de aceite. En un recipiente, mezclar el arroz con los huevos, el queso rallado y la cebolla, y condimentar con sal, pimienta y orégano. Colocar la tapa en una tartera, sumar la mitad de la preparación, agregar algunos trozos de queso cremoso en el medio y cubrir con el resto.

Terminar con más queso por encima y llevar la tarta al horno precalentado a 180 grados durante aproximadamente 30 minutos. El resultado es una preparación dorada por fuera y cremosa por dentro, mientras que la primera receta permite convertir un puré en un relleno con cebolla y queso. Si tenés una tapa de tarta y algunos ingredientes en casa, estas dos opciones te resuelven la comida sin repetir siempre el clásico jamón y queso.