(BUENOS AIRES).- Una receta reúne cuatro preparaciones al horno para picar o sumar a las comidas: garbanzos crujientes especiados, bastoncitos de queso y orégano, chips de verdura súper crocantes y cubitos de pan de ajo y queso. La propuesta evita las frituras y los productos procesados, con opciones simples para resolver una picada o acompañar distintos platos.
La idea está pensada para una picada de domingo, especialmente cuando buscás preparar algo rápido y sin mayores gastos. También podés sumar estas preparaciones a un bol de arroz con verduras y proteína o a una ensalada. La receta aprovecha ingredientes de la alacena y requiere poco trabajo, pero el resultado suma distintas texturas a la mesa.

Los garbanzos crujientes especiados llevan 1 lata de garbanzos, 1 cucharada de aceite, sal y condimentos a gusto, como pimentón ahumado, orégano y ajo en polvo. Primero hay que enjuagarlos y secarlos muy bien con papel absorbente, porque ese paso ayuda a que queden crocantes. Después, mezclarlos con el aceite y los condimentos, distribuirlos en una placa sin encimar y hornear a 200 °C durante 20-25 minutos, hasta que estén dorados.
Los bastoncitos de queso y orégano se preparan con 1 tapa de tarta, que puede ser pascualina o criolla, 1 huevo batido, 4 cucharadas de queso rallado y orégano. Pincelar la masa con el huevo, cubrirla con el queso y el orégano, y presionar suavemente para que los ingredientes se adhieran. Cortar tiras finas de 1,5 cm, acomodarlas en una placa enmantecada y cocinar a 200 °C durante 10-12 minutos, hasta que se inflen y doren.
Los chips de verdura súper crocantes llevan 2 zanahorias o papas, 1 cucharada de aceite de oliva, sal y pimentón. Cortar los vegetales en rodajas muy finas con un pelapapas o una mandolina, mezclarlos con un hilo de aceite y los condimentos, y acomodarlos en una sola capa sobre la bandeja. Hornear a 180 °C durante 15-20 minutos y dar vuelta las rodajas a mitad de la cocción.
Los cubitos de pan de ajo y queso se pueden hacer con 1 baguette o pan lactal del día anterior, 2 cucharadas de manteca derretida, 1 diente de ajo picado y queso rallado. Cortar el pan en cubos medianos, mezclar la manteca con el ajo y rociar los cubos. Agregar el queso, distribuir todo en una fuente y hornear a 200 °C durante 8-10 minutos, hasta que el pan esté tostado y el queso gratinado.
El horno bien caliente y la distribución de los ingredientes son los dos cuidados que atraviesan toda la receta: para lograr una textura crocante, hay que usar 200 °C cuando corresponda y evitar encimar los alimentos en la placa. Así, los garbanzos, los bastoncitos, las rodajas de verdura y el pan pueden cocinarse de manera pareja. Tenés que probar esta receta para la próxima picada o para darle otra textura a tus comidas.
