Para Bolsonaro es "una gran mentira" decir que hay hambre en Brasil

El mandatario brasileño ya ha sido criticado por miembros del Parlamento por no dedicarle "una palabra a los pobres".

Tras el informe de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en el que revela las tasas de subalimentación en Sudamérica, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, tildó de “populistas” a aquellas personas que digan que hay “hambre” en este país. De acuerdo a los números brindados esta semana por el organismo internacional, en América del Sur esta cifra se encuentra en un 5,5%, una de las más bajas de todo el mundo.

Brasil “es un país rico para prácticamente cualquier tipo de cultivo. Decir que se pasa hambre es una gran mentira. No, no se pasa (hambre). Uno no ve gente pobre en las calles con un físico esquelético como en otros países”, afirmó Bolsonaro en un desayuno con corresponsales extranjeros en Brasilia, según lo citado por la agencia NA. La FAO anunció que el número de personas que atraviesan estos problemas alimenticios en el vecino país pasó de 5,2 millones en 2014 a 5,1 millones en 2017.

“Decir que se pasa hambre en Brasil es un discurso populista para tratar de ganar simpatía popular, nada más que eso”, agregó el mandatario. En el informe de este organismo de las Naciones Unidas, de octubre de 2018, destaca uno de los programas sociales implementados por el Gobierno del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, el Bolsa Familia. Las víctimas del hambre a inicios del 2000 era de 10,6% (unas 19 millones de personas) y pasó a menos de 2,5% en el periodo de 2008-2010.

Con base en esto, Bolsonaro maneja otro tipo de programa económico y social en contraste del ejecutado por Lula. Incluso, el mandatario fue interpelado por el presidente de la Cámara, Rodrigo Maia, que afirmó que el actual mandatario no le ha dedicado, hasta el momento, “una palabra a los pobres“. El Gobierno del exmilitar es reconocido por sus políticas socialmente conservadoras.

“Lo que tenemos que hacer, en el poder Ejecutivo y en el Legislativo (…), es facilitar la vida del emprendedor, de quien produce, y no tener ese discurso (…) que nos conduciría a una situación similar a la de Venezuela, donde (Hugo) Chávez implementó muy bien el socialismo” y llevó a su país “a una situación de miseria como la actual”, asevera Bolsonaro, quien considera que Brasil debe seguir una ruta con características distintas a las “populistas” para evitar caer en una crisis.

A pesar de que Brasil es una de las economías más fuertes a nivel sudamericano, recientemente vivió una grave recesión durante 2015 y 2016. De allí que el mandatario busca conseguir la aprobación de una reforma en el sistema jubilatorio para sacar al país del actual déficit fiscal y del débil crecimiento económico. Estos complicados años causaron 13 millones de desempleados en la actualidad.

“Es sólo que las autoridades políticas, nosotros en el Legislativo y Ejecutivo, no molesten al pueblo y esas franjas de miseria acaban por sí solas en Brasil, porque nuestro suelo es muy rico para todo lo que usted pueda imaginar”, agregó el mandatario. El proyecto de ley de un nuevo sistema de jubilaciones está cerca de aprobarse, a pesar de que antes de su tratamiento se pensaba lo contrario. Con esta reforma económica, Bolsonaro conseguirá justo lo que ha prometido desde que llegó a la presidencia en enero de este año.

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