(BUENOS AIRES).- Emily Lucius compartió una receta que se volvió furor por su simplicidad: una torta de manzana súper húmeda que se prepara con solo 3 ingredientes base, sin harina y sin azúcar agregada. La propuesta funciona como un clásico salvavidas para resolver el desayuno o la merienda en minutos y con algo saludable.
Para resolver un antojo dulce, un desayuno o una merienda sin descuidar la alimentación, no hace falta complicarse con ingredientes difíciles ni preparaciones largas. El secreto de su textura está en la combinación del huevo con las láminas finas de manzana, que genera un resultado entre torta y flan, ideal para quienes buscan opciones sin gluten o reducidas en carbohidratos.
La receta lleva 10 minutos de preparación; el horneado, entre 25 y 30 minutos, y rinde de 4 a 6 porciones. El queso crema se puede reemplazar por yogur griego o natural, y a la base se le pueden sumar esencia de vainilla, endulzante y un toque de canela para dar más sabor.
La receta
Ingredientes
4 huevos
2 manzanas peladas y cortadas en láminas bien finas
1 cucharada grande de queso crema (se puede reemplazar por yogur griego o natural)
Opcionales:
1 cucharadita de esencia de vainilla
1 cucharada del endulzante de preferencia (stevia, eritritol u otro)
Un toque de canela molida
Pelar las manzanas, retirarles el centro y cortarlas en láminas o rodajas muy finas; podés ayudarte con una mandolina o un cuchillo bien afilado. Reservar.
En un bol amplio, batir los 4 huevos junto con la cucharada de queso crema hasta integrar bien. Si se suman esencia de vainilla, endulzante o canela, incorporarlos en ese momento y mezclar suavemente. Agregar las láminas de manzana y asegurarse de que todas queden bien embebidas.
Volcar la preparación en un molde para horno previamente enmantecado, enharinado con harina sin gluten o forrado con papel manteca. Llevar a horno precalentado a 200 °C durante 25 a 30 minutos. El tiempo exacto depende de la altura del molde y la potencia del horno; está lista cuando la superficie se ve dorada y el centro firme al tacto.
Retirar del horno y dejar enfriar por completo antes de desmoldar: al enfriarse toma mejor consistencia. Se puede servir sola, espolvoreada con un toque extra de canela o acompañada con un copo de queso crema. Si no se busca una opción estrictamente sin azúcar, también va un hilo de miel.
