RECETAS

Receta: cinco opciones con acelga y espinaca para comer sin carne

 

Cinco preparaciones versátiles para resolver almuerzos, cenas y viandas con verduras económicas, sin recurrir a la carne.

 
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(BUENOS AIRES).- La acelga y la espinaca protagonizan cinco recetas prácticas para resolver almuerzos, cenas y viandas sin carne, con verduras que se consiguen a excelentes precios en las verdulerías. Cada receta aprovecha su cocción rápida y su versatilidad para convertir un par de atados en platos variados para toda la familia.

Las dos verduras son altas en nutrientes y funcionan como comodines de la cocina hogareña. La selección incluye canelones sin masa, buñuelos al horno, una tarta aireada, un pesto para guardar y magdalenas saladas. Hay alternativas para comer en casa o llevar, sin recurrir a la carne.

Los canelones de acelga sin masa llevan 1 atado de acelga de hojas grandes, 300 g de ricota bien escurrida, 1 huevo, 50 g de queso rallado, sal, pimienta, nuez moscada y 1 taza de salsa de tomate o crema. Lavar las hojas, retirarles el cabo grueso, blanquearlas durante 30 segundos en agua hirviendo y enfriarlas en agua helada. Rellenar con la mezcla de ricota, huevo y queso, enrollar, cubrir con la salsa y gratinar a 200 °C durante 15 minutos.

Los buñuelos crocantes de acelga al horno se preparan con 1 atado de acelga cruda, lavada, seca y picada fina; 2 huevos, 1/2 taza de harina leudante, 1/2 taza de leche, 50 g de queso cremoso picado, sal, pimienta y provenzal. Batir los huevos con la leche y los condimentos, sumar la harina, el queso y la acelga, y colocar cucharadas sobre una placa aceitada y caliente. Hornear a 210 °C durante 15 a 18 minutos, dándolos vuelta a mitad de cocción para que se doren de ambos lados.

La tarta hojaldrada aireada de espinaca lleva 1 tapa de tarta hojaldrada, 1 atado grande de espinaca cocida, bien exprimida y picada, 3 cucharadas de queso crema, 3 huevos, 50 g de queso sardo o reggianito rallado, sal, pimienta y nuez moscada. Separar las yemas de las claras, mezclar las primeras con la espinaca, los quesos y los condimentos, y sumar las claras batidas a punto nieve con movimientos envolventes. Volcar sobre la masa y cocinar en horno precalentado a 190 °C durante 25 a 30 minutos, hasta que el relleno se infle y quede dorado.

El pesto verde de espinaca y maní necesita 1 taza compacta de espinaca blanqueada durante 10 segundos, 1 diente de ajo pequeño, 50 g de maní tostado sin sal, 50 g de queso rallado, 1/2 taza de aceite de girasol u oliva, sal y pimienta. Procesar la espinaca con el ajo, el maní y el queso mientras se incorpora el aceite en hilo, hasta lograr una salsa cremosa. Guardar en un frasco de vidrio en la heladera: se conserva hasta una semana y sirve para acompañar pastas, tartas o carnes.

Las magdalenas saladas de espinaca y queso llevan 1 atado de espinaca cruda picada fina, 2 huevos, 1/2 taza de leche, 1 y 1/2 tazas de harina leudante, 3 cucharadas de aceite, 100 g de queso en cubitos, sal y pimienta. Integrar los huevos con la leche, el aceite y los condimentos, sumar la harina y luego incorporar la espinaca y el queso. Repartir en pirotines o una muffinera aceitada y hornear a 180 °C durante 20 minutos, hasta que al pinchar con un palillo salga limpio; son una opción práctica para la vianda escolar o de oficina. Una receta simple para aprovechar verduras de estación y tener siempre una alternativa sin carne.