(BUENOS AIRES).- “Quedan tiernos por dentro, con una cubierta azucarada y ese toque de confitería que le da la especia”, describió Marisa Cortéz. La receta de bollitos azucarados de canela rinde 20 unidades y se prepara en 15 minutos, sin necesidad de amasar ni estirar.
La propuesta es ideal para la hora del mate o una merienda casera cuando aparecen ganas de comer algo dulce. “¡No hay nada más reconfortante para la hora del mate o la merienda que el aroma de unas masas recién horneadas!”, escribió Cortéz. Además, lleva ingredientes sencillos y perfuma toda la casa mientras se hornea.
La masa se prepara con un huevo, aceite y canela, junto con harina, azúcar, esencia de vainilla y polvo para hornear. Para la cubierta se necesita una mezcla aparte de azúcar y canela, que le aporta el toque crocante del exterior.

INGREDIENTES PARA LA RECETA
1 huevo
75 g de azúcar blanca
1 cucharadita de esencia de vainilla
100 ml de aceite de girasol o maíz
1 cucharadita de canela molida
1 cucharadita de polvo para hornear
200 g de harina 0000
2 cucharadas de azúcar para rebozar
1 pizca de canela molida para rebozar, a gusto
El primer paso de la receta consiste en integrar en un bol el huevo con el azúcar, la esencia de vainilla y la canela. Sumar el aceite y mezclar hasta emulsionar. Incorporar de a poco la harina 0000 junto con el polvo para hornear, usando una cuchara de madera o una espátula, hasta formar una masa suave, maleable y que no se pegue en las manos.
La mezcla de rebozado se prepara en un pocillo con las dos cucharadas de azúcar y la pizca de canela extra. Tomar porciones de masa con las manos, formar bolitas parejas y pasarlas por esa preparación para cubrirlas bien. No hace falta estirar la masa ni trabajarla de más.
Las bolitas se acomodan en una placa para horno apenas aceitada, con un poco de espacio entre sí porque crecen durante la cocción. Antes de llevarlas al horno, hay que precalentarlo a temperatura media, sin ponerlo al máximo. Cocinarlas a 180 °C durante 10 minutos.
Al salir del horno, los bollitos pueden sentirse blanditos al tacto. “Al sacarlos del horno se van a sentir blanditos al tacto (no los dejes de más para que no se sequen). Dejar entibiar en la placa para que tomen cuerpo y queden bien crocantes por fuera y suaves por dentro. ¡ Y a merendar!”, indicó Cortéz. El tip final es no dejarlos dorar demasiado para conservar su textura tierna.
