(BUENOS AIRES).- Una masa casera, caramelo y muchas nueces. Para lucirse sin complicarse. Osvaldo Gross es uno de los pasteleros más reconocidos y queridos de la Argentina, y siempre tiene una receta para resolver desde la merienda hasta el postre de un almuerzo especial.
Esta vez compartió el paso a paso de su tarta suiza de nueces, un clásico de repostería que combina una masa tierna con un relleno de caramelo y nueces que enamora a cualquiera.
El plato tiene su escala: se trata de una tarta alta de 20 a 22 cm de diámetro por 4 cm de altura. Ideal para cortar porciones generosas y servir en una ocasión especial, aunque también rinde para tenerla a mano durante varios días.
INGREDIENTES DE LA TARTA SUIZA DE NUECES DE OSVALDO GROSS
Para la masa básica:
140 g de manteca
100 g de azúcar
½ cucharadita de sal
1 huevo
2 yemas
1 cucharada de esencia de vainilla
Ralladura de ½ limón
280 g de harina 0000
1 cucharadita de polvo para hornear
Para el relleno:
200 g de azúcar
180 g de crema de leche
70 g de miel
1 cucharada de esencia de vainilla
250 g de nueces peladas
Para arrancar con la masa, tenés que batir la manteca con el azúcar y la sal hasta que la mezcla blanquee. Después sumás el huevo, las yemas, la ralladura y la vainilla. Hacés una corona con la harina y el polvo para hornear, vertés el batido en el hueco y tomás la masa con ayuda de dos espátulas hasta formar un bollo tierno. La envolvés en film y la dejás descansar en frío. Un dato a favor: se conserva hasta 3 días en la heladera o hasta 30 días en el freezer, así que podés adelantarla sin problema.
El relleno es el corazón de la tarta. Colocá el azúcar en una cacerolita, preferentemente de cobre, salpicala con agua y cocinala hasta obtener un caramelo de color rubio oscuro. Volcá la crema caliente y la miel sobre el caramelo, herví la mezcla durante 1 minuto, retirá del fuego y dejá entibiar. Recién ahí sumás la vainilla y las nueces picadas gruesas.
El armado es simple. Forrás una tartera de 22 cm de diámetro y 5 cm de alto con dos tercios de la masa, colocás el relleno y tapás con la masa restante. Antes de llevarla al horno, pinchá la superficie para que respire durante la cocción.
La cocción lleva paciencia pero no tiene misterio: horneá de 40 a 45 minutos en horno suave a 160°C. Cuando sale, dejala enfriar bien antes de servir, así el relleno toma cuerpo y la tarta se corta prolija.
Si querés llevarla un paso más arriba, podés pincelarla con chocolate semiamargo fundido o con una crema ganache muy espesa. Y a la hora de servir, acompañala con crema batida sin azúcar para equilibrar el dulzor del caramelo. Una receta que se vuelve adictiva: tenés que probarla sí o sí.
